"...todo es fruto de nuestra imaginación, y del mismo modo que un día abrimos el corazón para dejar salir todo lo que llevábamos dentro, también podemos volver a recoger todo nuestro cariño y cerrar de nuevo... Somos los dueños. Nosotros decidimos. Creamos y destruimos, solo hace falta ser conscientes de que tenemos el poder... Y que sólo nosotros tenemos la llave..."
5 jun 2009
La niña de los cabellos de oro
La niña de los cabellos de oro era perseguida, acechada y acosada.
La niña no descansaba y siempre tenía miedo hasta de su propia familia.
La niña dormía en un cuarto cerrado bajo tres candados, dos puertas y una reja.
La niña no caminaba sola, todos la perseguían.
La niña no estudiaba, paraba sola en su casa.
Ella no tenía amigos, ni siquiera conversaba con familiares.
Ella era cerrada y callada.
Ella no se había enamorado.
Ella vivía viendo la televisión.
Ella escuchaba lo que pasaban en la radio.
Sola, confundida, perdida y desorientada.
Vivía con miedo, no confiaba en nadie.
La niña no descansaba y siempre tenía miedo hasta de su propia familia.
La niña dormía en un cuarto cerrado bajo tres candados, dos puertas y una reja.
La niña no caminaba sola, todos la perseguían.
La niña no estudiaba, paraba sola en su casa.
Ella no tenía amigos, ni siquiera conversaba con familiares.
Ella era cerrada y callada.
Ella no se había enamorado.
Ella vivía viendo la televisión.
Ella escuchaba lo que pasaban en la radio.
Sola, confundida, perdida y desorientada.
Vivía con miedo, no confiaba en nadie.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)